Crónica de una “muerte mundialista anunciada”…

El mismo equipo que le dio la máxima proyección para ser convocado a la Selección, hoy le cierra las puertas a la misma

Oswaldo Alanís de la gloria al infierno en Chivas. Foto: getty images

El día de ayer, el director técnico del conjunto de las Chivas de Guadalajara, Matías Almeyda, declaró ante diversos medios que el defensor Oswaldo Alanís no entra en planes para el torneo Clausura 2018 que arranca este fin de semana; así es, su carrera mundialista ha sido sepultada.

“A Oswaldo Alanís se le da el mismo trato, con la diferencia que NO va a ser tomado en cuenta en la parte futbolística”, fue la declaración lapidaria hecha por “el pelado”, tras ser cuestionado respecto al futuro próximo del todavía jugador de Chivas.

¿Pero qué trasfondo tienen estas declaraciones?, sin duda, las palabras del técnico argentino contienen un mensaje directo y claro que fue enviado desde las altas cúpulas del conjunto rojiblanco: se queda, pero no va a jugar.

No olvidemos que esta situación no surgió de forma espontánea, hace algunas semanas salió a la luz que el jugador rojiblanco fue mandado a la Segunda División de Chivas, tras tener diferencias contractuales con la directiva.

Ante dicha situación, la Asociación Mexicana de Futbolistas alzó la voz y manifestó su apoyo al jugador, argumentando que “estaban cansados de malos manejos por parte de ciertos directivos del futbol mexicano”, los cuales ponían en riesgo la carrera de los futbolistas con sus decisiones.

Y vaya que no estaban equivocados, en mi opinión, las posibilidades de que Oswaldo llegue a Rusia 2018 se han esfumado en un instante, con tan sólo una decisión, un manotazo sobre la mesa, un golpe de autoridad o como ustedes -queridos lectores- quieran llamarlo.

No hay que ser un vidente del futbol para darse cuenta que un jugador que no se encuentra activo dentro del terreno de juego, pueda siquiera aspirar a un lugar en la lista final, y por desgracia, es justo lo que le espera al defensor mexicano.

Considero que no hay forma más cruel de arruinar las aspiraciones mundialistas de un futbolista, que mandarlo al banco de suplentes con la impotencia de saberse en desventaja frente a otros defensores, que anhelan, como él, “llenarle el ojo” a Juan Carlos Osorio, y así ser parte de los 23 convocados que partirán en junio próximo a la máxima justa futbolística.

No puedo imaginar la frustración de un futbolista, que hace apenas unos meses, disputó junto a la Selección Mexicana de Fútbol, la Copa Confederaciones Rusia 2017.

Oswaldo Alanís está viviendo ahora un infierno dentro del equipo que lo vio campeón, el mismo que, irónicamente, le dio la máxima proyección para ser convocado a la Selección, y ahora le está cerrando las puertas de la misma.

Alanís está viviendo la crónica de una “muerte mundialista anunciada”…

 

 

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