Lucha de “gigantes”

La Selección Mexicana retoma su camino hacia Rusia 2018 este viernes 24 de marzo, con el tercer partido de las Eliminatorias de la CONCACAF, contra su similar de Costa Rica.

Pocas derrotas duelen más que las que se dan en casa, sobre todo si estamos hablando de México y del Estadio Azteca. Si algo ha ayudado a la selección mexicana a conseguir el lugar como “gigante” que ocupa en su confederación, ha sido su localía y la fortaleza que fue, durante muchos años, el Estadio Azteca.

El sábado 16 de junio de 2001 debía ser un día más para hacer valer esa localía, pero los ticos Rolando Fonseca y Hernán Médford se encargaron de hacer difícil el camino para el tri, dirigido en ese entonces por Enrique Meza; el término “gigante de la CONCACAF” se empezaba a borrar, y se escribía la de “Aztecazo”.

Costa Rica derrotaba 1-2 a México, un partido que los ticos aún celebran, y que a los mexicanos aún les duele.

En el balance histórico, México sigue siendo aún superior a las otras selecciones de su confederación, pero en los últimos años los resultados no han sido favorables. Entre la Selección Nacional y Estados Unidos se recuerdan los “2-0”, desde la lejana Copa de Oro de 1991, la dolorosa eliminación en el mundial Corea y Japón 2002 y en las clasificaciones para los últimos Mundiales. Con Honduras se dio un segundo “Aztecazo”; el 6 de septiembre de 2013 la selección hondureña derrotaba también 1-2 a los dirigidos por el “Chepo” de la Torre, quien a raíz de ese resultado, sería despedido.

Pero no solo en enfrentamientos entre ellos se han tenido malos resultados. Tanto Estados Unidos como Costa Rica han tenido papeles destacables en distintas Copas del Mundo, llegando al tan mencionado y anhelado “quinto partido”. Costa Rica fue la revelación del último mundial, en Brasil, donde a pesar de haber quedado en el denominado grupo de la muerte, derrotó con categoría a potencias mundiales como lo son Uruguay (3-1) e Italia (1-0), y empató 0-0 con Inglaterra.

En este Hexagonal, como en los últimos, las dudas no han desaparecido. Al seleccionador Juan Carlos Osorio se le acusa de no tener un estilo definido de juego y depender siempre de la estrategia que se haya estudiado del rival para plantear la propia, además del dudoso estilo de rotación de jugadores que él maneja. Por último, se ha agregado el problema que los jugadores han señalado de la altura y las condiciones climáticas que se viven en la Ciudad de México, restándole peso al Estadio Azteca, y sumando confianza a los de Costa Rica.  Esta confianza llevó al seleccionador costarricense, Óscar Ramírez, a declararse a nivel de México al tener “muchos muchachos que juegan afuera y eso ha sido un plus muy importante”. Sin duda, el que haya destacado que tienen un “grupo maduro que no le afecta ningún escenario” ha quedado más que claro con actuaciones recientes, desde lo ocurrido en el mundial, hasta la aplastante victoria a Estados Unidos cuatro goles a cero.

México ha tenido un buen inicio en esta clasificación, derrotando por fin al archirrival Estados Unidos en su propia casa, con un gol del eterno capitán Rafael Márquez, y empatando a cero en un territorio cada vez más complicado como lo es Panamá.  Pero esos cuatro puntos sólo tomarán relevancia si se consiguen buenos resultados en casa, por lo que es necesaria una buena actuación, y sobre todo un resultado contundente, tanto contra Costa Rica este viernes, y contra Trinidad y Tobago el próximo martes.

Como en las últimas convocatorias, el enemigo está en casa. Las ausencias por lesión han sido una constante y en esta ocasión no se podrá contar con el talento de Jesús Corona, Javier Aquino, Marco Fabián, Hirving Lozano y Giovani Dos Santos, y en estos días se anunció que el lider de la Selección en muchas ocasiones, Andrés Guardado, tampoco tendrá participación a causa de una lesión en la pierna derecha.

Tanto Oribe Peralta como otros jugadores han señalado que no es de importancia si a México se le llama o no el “gigante de la CONCACAF”, y no, no lo es; pero sí lo es, y mucho, demostrar por qué se le llamaba así antes, demostrando su fuerza en el Estadio Azteca, el peso de sus jugadores y su compromiso para conseguir la mayor cantidad de puntos.

 

Que mejor prueba para ello, que enfrentarse contra el que ahora es el líder de la clasificación hexagonal, que cuenta con el talento de jugadores como Keylor Navas, Johan Venegas, Joel Campbell y Bryan Ruiz, que han demostrado tener una idea y estilo de juego desde años atrás. Son estos partidos los que le dan la grandeza a un equipo o a una selección y hacen respetar una fortaleza como lo fue una vez el Estadio Azteca.

 

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